Venus en la Tierra: El Cuerpo como Territorio Sagrado
- Maria Scara

- 21 abr
- 1 min de lectura

En esta práctica uniremos la estabilidad de la Tierra con la fluidez del Agua. Comenzaremos anclando el cuerpo al suelo (Savasana) para sentirlo pesado y firme como una montaña, y luego usaremos la respiración para visualizar corrientes de agua que limpian tensiones y despiertan la sensibilidad y el placer en la pelvis y el abdomen.
¿Para qué sirve?
Enraizar: Para dejar de vivir "en la cabeza" y habitar el cuerpo físico.
Nutrir la sensualidad: Para despertar la capacidad de sentir placer y apreciar la belleza.
Equilibrar emociones: Para permitir que los sentimientos fluyan sin desbordarnos ni estancarnos.
Beneficios Clave
Seguridad interior: Elimina la ansiedad al fortalecer la sensación de apoyo y estructura.
Creatividad y Vitalidad: Desbloquea la energía en la zona pélvica (centro venusino).
Flexibilidad mental: Te enseña a ser firme en tus valores pero suave en tus formas.
¿Cuándo hacerla?
Cuando te sientas disperso o desconectado de tu cuerpo.
En momentos de rigidez emocional o falta de deseo creativo.
Para cerrar el día con una sensación de autoamor y merecimiento.



