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El Cuerpo como Revelación: Sinergias entre el Butoh y el Striptease Consciente


A primera vista, el Butoh (esa danza japonesa donde la gente se mueve muy lento y parece estar en trance) y el Striptease Consciente (el arte de quitarse la ropa para conectar con uno mismo) parecen opuestos. Pero, si miramos de cerca, ambos buscan lo mismo: que dejes de actuar como un robot y empieces a sentir tu cuerpo de verdad.


Este artículo explora cómo las herramientas de una danza ancestral pueden convertir el acto de quitarse una camiseta en una experiencia de libertad absoluta.


1. El cuerpo tiene la palabra (La "forma" no importa)

Casi siempre movemos el cuerpo para "vernos bien". En el gimnasio, en el baile o incluso al caminar, buscamos una forma correcta. El Butoh y el Striptease Consciente proponen lo contrario: primero siente, luego muévete.

  • La clave: En lugar de pensar "¿cómo me veo?", te preguntas "¿qué siento?".

  • El resultado: El movimiento nace desde adentro. Si sientes un escalofrío, dejas que ese escalofrío mueva tu mano. Así, el cuerpo deja de ser un adorno y se convierte en algo vivo que decide por sí mismo.


2. Ir a cámara lenta para atrapar la verdad

¿Por qué en el Butoh se mueven tan lento? Porque cuando vas rápido, el cerebro usa "atajos" y repites los mismos gestos de siempre.

  • La técnica: Si tardas dos minutos en bajar un tirante, tu cerebro entra en un estado de atención total.

  • Lo que descubres: Al frenar, empiezas a notar cosas que antes ignorabas: el peso de la tela, el latido de tu corazón o el roce del aire. Como dice la experta Sondra Fraleigh, la lentitud nos permite ver el "proceso de ser". Es ahí donde aparece tu deseo real, no el que aprendiste viendo la televisión.


3. El cuerpo es una biblioteca

El creador del Butoh, Tatsumi Hijikata, decía que nuestro cuerpo es como un archivo donde está guardada toda nuestra historia: lo que nos pasó de niños, nuestras vergüenzas y nuestras alegrías.

  • La práctica: Al practicar Striptease Consciente, usamos este concepto. Quitarse la ropa es como quitarse capas de esa historia.

  • La meta: Al final, no solo te quedas sin ropa, sino que te quedas sin "personajes". Te desprendes del "tengo que ser sexy" o "tengo que ser rudo" para simplemente estar presente.


4. Usar la imaginación para moverte (Butoh-Fu)

En el Butoh no se baila con pasos (1, 2, 3...), se baila con imágenes. A esto se le llama Butoh-Fu.

  • Cómo aplicarlo: En lugar de "quitarte los pantalones", imagina que tus piernas están saliendo de una cáscara de huevo. O que tus manos son de humo.

  • El efecto: Tu cuerpo se mueve de una forma totalmente distinta y magnética. La gente que te mira no ve a alguien desvistiéndose, ve a alguien transformándose. La imagen mental le da peso y verdad a lo que haces.


5. La belleza de lo imperfecto

Vivimos obsesionados con la perfección, pero el Butoh encuentra el poder en lo "raro", lo torpe y lo vulnerable.

  • La lección: En el Striptease Consciente, no buscamos la pose de revista. Si tu mano tiembla, ese temblor es hermoso porque es real.

  • El poder: Cuando aceptas tu vulnerabilidad, te vuelves invencible. Ya no tienes miedo de que te vean, porque te has adueñado de tu propia mirada.


Conclusión: Un acto de rebeldía

Cruzar el Butoh con el Striptease Consciente habla de volver al cuerpo como lugar propio. Escuchar lo que sucede dentro y permitir que eso se vea, con presencia y atención.

El cuerpo responde a su propio ritmo. Se mueve porque lo necesita. Se muestra porque está vivo. No hay un mensaje que demostrar, hay una experiencia que se habita.

La ropa que cae importa menos que las capas internas que se aflojan: la prisa, el deber, la mirada ajena. Lo que aparece es una presencia humana y real.Un cuerpo que se reconoce y se permite estar.



Guía de Exploración: 3 Ejercicios de Butoh para tu Intimidad

1. El Ejercicio de la "Piel de Humo"

Este ejercicio sirve para soltar la rigidez y sentir que tu cuerpo no termina donde termina tu piel.

  • La Imagen: Imagina que tu ropa y tu piel no son sólidas, sino que están hechas de un humo denso y lento.

  • La Acción: Empieza a mover tus manos muy cerca de tu cuerpo sin tocarlo. Imagina que con el calor de tus palmas estás "moldeando" ese humo.

  • El movimiento: Si decides quitarte una prenda (por ejemplo, un calcetín o una camiseta), hazlo como si no quisieras "romper" el humo. El movimiento debe ser fluido, sin tirones, dejando que el aire pase entre tu piel y la tela.

  • El objetivo: Sentir que el aire te acaricia y que tu cuerpo es ligero y expansivo.


2. El Ejercicio de la "Semilla bajo la Tierra"

Aquí trabajamos con la resistencia y el peso, una de las claves del maestro Hijikata.

  • La Imagen: Imagina que estás bajo una capa de tierra fértil y pesada. Cada prenda que llevas puesta es un poco de esa tierra que te mantiene protegida, pero que también te aprieta.

  • La Acción: Intenta mover un brazo o desabrochar un botón haciendo una fuerza real, como si la tierra te lo impidiera.

  • El movimiento: Esto te obligará a ir a una lentitud extrema. Siente el esfuerzo de tus músculos. Cuando logres liberar una parte de tu cuerpo (un hombro, el pecho, una pierna), siente el alivio repentino, como si una planta brotara hacia la luz.

  • El objetivo: Registrar el "esfuerzo" de la existencia y valorar la libertad de cada centímetro de piel que queda al descubierto.


3. El Ejercicio del "Mapa de los Recuerdos"

Este ejercicio usa el cuerpo como archivo para conectar con tu historia personal.

  • La Imagen: Imagina que tus dedos tienen ojos y que tu cuerpo es un mapa antiguo que estás descubriendo por primera vez.

  • La Acción: Cierra los ojos. Toca una parte de tu cuerpo que normalmente ignores (detrás de las rodillas, las costillas, el antebrazo).

  • El movimiento: No te acaricies como se supone que es "sexy". Toca para reconocer. Si al tocar una zona sientes frío, calor o una emoción, quédate ahí. Deja que esa parte del cuerpo se mueva un poco, como si tuviera algo que decir.

  • El acto de desnudarse: Si te quitas ropa en este ejercicio, hazlo porque esa parte del cuerpo "pide" ser vista o respirar, no por dar un espectáculo.

  • El objetivo: Pasar del "cuerpo que se muestra" al "cuerpo que se siente".


Consejos para tu práctica:
  1. La mirada: No necesitas un espejo. La mirada va hacia adentro.

  2. La respiración: Mantén la boca entreabierta y deja que el aire entre y salga sin esfuerzo.

  3. El final: Cuando termines, quédate un minuto en silencio, simplemente sintiendo el contacto de tu piel con el aire o con la ropa que haya quedado.


Recuerda: en estos ejercicios no hay una forma correcta de moverse. Lo que sientas es lo que es.

Referencias

  • Fraleigh, S. (2010). Butoh: Metamorphic Dance and Global Alchemy. Un libro genial que explica cómo el Butoh transforma a las personas desde adentro.

  • Hijikata, T. (2000). Costume en Face. Textos del creador del Butoh sobre cómo el cuerpo guarda recuerdos.

  • Waguri, Y. (2003). Butoh-Fu: The Words of Butoh. Una guía sobre cómo usar imágenes mentales para que el cuerpo se mueva solo.

  • Bataille, G. (1957). El Erotismo. Un clásico que explica por qué desnudarse tiene tanto que ver con nuestra verdad más profunda.


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