Videodanza y cuerpo frente a la cámara
24 ago
11 min de lectura
Bailar delante de una cámara implica entrar en un lenguaje distinto al del escenario. En una sala, el público contempla el cuerpo completo y decide dónde dirigir su atención. En una videodanza, la cámara selecciona la mirada: puede acercarse a una mano, seguir una respiración, cortar un movimiento o unir espacios que nunca estuvieron conectados. La pieza final nace del encuentro entre movimiento, interpretación, encuadre, luz, espacio, sonido y montaje. La cámara deja de ser una espectadora y se convierte en compañera coreográfica.
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